Adam Back llegó a este mundo en julio de 1970, en Londres. Estudió en la Universidad de Exeter, donde se doctoró en sistemas distribuidos, y con apenas 25 años ya había encontrado su campo de batalla: la criptografía como herramienta para reequilibrar el poder entre los ciudadanos y los gobiernos.
A principios de los noventa se sumó a la famosa «Cryptography Mailing List», donde intercambió ideas con nombres que ya conocemos en esta serie (Hal Finney, Phil Zimmermann, entre otros) y donde demostró rápidamente que no era un observador pasivo. En esos años, el gobierno de EE.UU. exigía que la seguridad de internet (conocida como SSL) tuviera una falla incorporada para poder vigilarla. Finney retó a quien pudiera romperla. Back fue el primero en lograrlo.
💬 «En esos años, el gobierno de EE.UU. exigía que la seguridad de internet (conocida como SSL) tuviera una falla incorporada para poder vigilarla. Finney retó a quien pudiera romperla. Back fue el primero en lograrlo.»

Su gesto más memorable fue una camiseta. La llamó «Munitions T-Shirt: tres líneas de código», exactamente la criptografía que el gobierno quería prohibir, impresa sobre tela. Usarla equivalía a exportar armas. Back la vendió por todo el mundo, incluso la BBC hizo un reportaje sobre ella. La gente se hizo tatuajes con el código. La camiseta se convirtió en símbolo de una batalla que, al final, los Cypherpunks ganaron: las restricciones del ITAR (International Traffic in Arms Regulations) que existían para la época sobre la criptografía, fueron levantadas.
Back no se conformó con la victoria. Quería el sueño mayor: dinero digital anónimo. El 28 de marzo de 1997 publicó en la lista Cypherpunks una herramienta llamada Hashcash. Una investigación que exigía al remitente de un mensaje un pequeño trabajo computacional antes de ser enviado. Imperceptible para un usuario normal, prohibitivo para un spammer que enviara millones de mensajes. La idea era elegante: poner precio al abuso del spam sin necesidad de un árbitro central. No pudo resolver el problema del doble gasto (double-spending), pero plantó la semilla.
💬 «La idea era elegante: poner precio al abuso del spam sin necesidad de un árbitro central. No pudo resolver el problema del doble gasto, pero plantó la semilla.»
Lo que vino después es historia en tres actos. En agosto de 2008, Back recibió un correo de alguien llamado Satoshi Nakamoto pidiéndole referencias sobre Hashcash. Fue probablemente la primera persona en «ver» Bitcoin sin reconocerlo. Cuando Satoshi publicó el whitepaper , citó solo ocho referencias bibliográficas, Hashcash era una de ellas. Back es, por tanto, parte de los «Bitcoin 10», uno de los diez autores que Satoshi consideró suficientemente fundamentales para citar. Eso dice mucho sin decir nada.
En 2014 cofundó Blockstream, empresa de infraestructura sobre Bitcoin, desde donde ha impulsado grandes aportaciones al ecosistema, como la denominada Liquid Network, una cadena escalable y que corre lateralmente (sidechain) junto a Bitcoin. Sigue tan activo en el espacio como el primer día y tan reservado sobre su vida personal como siempre: lo único que trasciende es que reside «oficialmente» en Sliema, Malta.

En abril de 2026, The New York Times publicó una extensa investigación apuntando a Back como el candidato mas sólido a ser Satoshi Nakamoto. Dos años antes, el documental Money Electric (HBO, 2024) también lo había señalado como potencial candidato a ser el creador de Bitcoin, sin embargo. Back niega ser Nakamoto. Pero hay pocas razones para insistir en ello: lo que Back construyó con nombre propio, ya es más que legado suficiente.

Por fortuna del destino, quien redacta estas líneas se topó con él en Lugano (Suiza) en 2025, pero olvidé decirle: Estimado Adam, gracias por el trabajo. ¡Y por la camiseta!
P.D. Alfre, este ha sido mi mejor esfuerzo, espero no defraudarte.