Lorena Ortiz: Educación, Soberanía y Libertad

Con el paso del tiempo, Bitcoin ha demostrado ser más que un activo digital; para muchos, es una filosofía, un movimiento y, sobre todo, una herramienta de liberación capaz de iluminar muchas vidas. En un ecosistema a menudo dominado por la especulación y las promesas de riqueza, surgen voces que nos recuerdan su propósito original: devolver el poder a las personas.

Una de las voces más apasionadas es la de Lorena Ortiz, una mujer que ha reconfigurado su vida para abocarse a una tarea fundamental: enseñar el verdadero potencial de esta tecnología, la cual considera “la llave que nadie te dijo que existía” hacia la soberanía financiera y la libertad.

“No soy gurú, ni inversora, ni minera: soy educadora”, declaró a BTC Techno Magazine la consultora, tallerista y creadora de contenido, actualmente Community Master de Fedi para América Latina. “Si me buscas, estaré donde haya alguien preguntando: ¿Cómo funciona esto realmente?”, agrega Ortiz, quien se describe como una entusiasta de la libertad. Conversamos con ella para conocer más de su historia, entender su vocación como educadora, su impulso emprendedor, y sobre todo, para acercarnos a su lado más humano, ese que da sentido a su vida.

Antídoto para un sistema roto

Su primer encuentro con Bitcoin, marcado por la desconfianza y la desinformación, resultó en un alejamiento. Pero años más tarde, la mentoría de David Noriega, reconocido bitcoiner mexicano, representó para Ortiz un viaje para entender la filosofía tras esta tecnología: un sistema abierto, sin intermediarios, donde nadie puede estafarte si tienes las llaves de tu dinero.

Esta revelación inicial, que sintió como “quitarse una venda de los ojos”, no solo transformó su perspectiva, sino que la impulsó a una misión personal. Su formación desde la psicología social, le permitió rápidamente reconocer el potencial de Bitcoin desde un enfoque más humano y menos especulativo, convirtiéndose en su lente para entender el mundo.

¿Qué fue eso que te hizo ver el potencial de Bitcoin más allá de la especulación? ¿Hubo alguna situación, momento o problema que en tu mente dijeras: “Bitcoin, arregla esto”?

Lorena Ortiz: — “Viniendo de la psicología social aprendí a analizar los patrones detrás de los conflictos humanos. Durante años estudié temas de desigualdad, migración y violencia estructural y cómo estos conflictos se alimentan de sistemas rotos… Pero curiosamente, no muchos hablan del elefante en la habitación: un sistema de dinero manipulado. Bitcoin es el antídoto a algunos de los padecimientos de un sistema roto. No requiere pedir permiso a gobiernos o bancos. Es dinero que no discrimina género, nacionalidad o estatus social. El clic viene cuando te das cuenta de que no es una “criptomoneda”, sino el primer dinero en la historia que nadie puede confiscar, evaluar o censurar”.

De esta manera, lo que llegó como un misterio técnico rápidamente trascendió para desafiar todo lo que conocía del dinero y convertirse en “la mayor demostración de que las personas comunes podemos recuperar el control”, destaca Ortiz. “No soy la misma desde que entendí que podíamos construir un mundo donde el valor no se esfuma por decisiones políticas, las fronteras no determinan oportunidades y la inclusión financiera no depende de los que tienen más poder”, agregó.

De cara al futuro, su mayor esperanza es que la criptomoneda madre se convierta en la herramienta de libertad para quienes más lo necesitan: la madre soltera, el campesino, el migrante. Su mayor temor, en cambio, es que la tecnología triunfe técnicamente pero fracase humanamente; que funcione a la perfección, pero solo para aquellos que, en realidad, nunca lo necesitaron.

Emprender en LATAM: un acto de fe guerrera

Su visión como educadora, se combinó con el emprendimiento y nació Bitcoin Embassy Bar, un espacio que fundó, diseñado para ser el refugio educativo que ella misma hubiera necesitado años antes.

Esta faceta empresarial, que concluyó en julio de 2024, fue en sus palabras, “un maestro implacable”. Lejos de narrar una historia de éxito convencional, Ortiz la comparte como una experiencia de vida en la que destaca la creación de una comunidad que se convirtió en familia, y en las crisis que llegaron como “bendiciones disfrazadas”.

De igual manera, considera que el emprendimiento es un acto de valentía, especialmente en el contexto de América Latina. Una de las mayores lecciones que dejó este camino, es el hecho de valorar y respetar mucho más a los emprendedores tras vivir en carne propia las dificultades de iniciar un proyecto personal. Además, esta experiencia también le dejó como aprendizaje el reconocer la importancia de saber rodearse de personas adecuadas, que crean y tengan la misma visión en el proyecto.

¿Qué tan difícil es emprender en América Latina? Cuéntanos un poco sobre tu experiencia en la parte empresarial.

LO: — En Latinoamérica, emprender es un acto de fe guerrera, te enfrentas a todo, desde extorsiones que prueban tu integridad, infraestructuras que colapsan justo en eventos importantes y una burocracia diseñada para ahogar sueños. Pero ahí está la magia: cada obstáculo te enseña que el verdadero “éxito” no es el financiero, sino la libertad de haberlo intentado. Hoy veo a los emprendedores como esos héroes anónimos que, contra toda lógica, siembran futuro en tierra árida. Mi respeto por ellos ahora es infinito: son la prueba viviente de que América Latina late fuerte, aunque a veces duela.

El verdadero lujo no es el dinero

Cada experiencia de vida, desde su rol como educadora y su camino como emprendedora, hasta su visión desde la psicología social, han moldeado una perspectiva de vida en Ortiz donde el concepto del “éxito” y su brújula personal cambiaron de forma significativa.

Esta cosmovisión personal llega como resultado de un camino lleno de desafíos que forjaron su carácter y vivencias en las que enfrentó realidades crudas, donde entendió que el verdadero lujo no está relacionado con el éxito financiero, sino en la importancia de mantener la dignidad ante cualquier situación.

Este camino seguro ha estado rodeado de éxitos y sacrificios…¿Cómo han cambiado estas experiencias tu percepción de la vida?

LO: — A veces las personas nos encontramos en una burbuja, ignorantes tanto de las posibilidades infinitas como de los dolores profundos que existen allá afuera. Bitcoin fue mi pasaporte a una educación global brutalmente honesta. He visto lo que el dinero roto hace a las personas, comunidades donde conseguir una taza de café es casi imposible y aún así ofrecen lo que tienen. Estas vivencias reescribieron mi brújula: el verdadero lujo no es el dinero, sino la dignidad intacta en medio de la escasez. La libertad financiera no es poder comprarte un Lamborghini, es poder hacer lo que quieras con tu dinero, sin restricciones. La soberanía es el regalo que, una vez conocido, te obliga a luchar para que otros también la alcancen.

Adaptarse al cambio

Tras concluir su etapa como empresaria, Ortiz empezó una transición hacia una nueva etapa de vida, un periodo que le ha permitido no solo crecer profesionalmente, sino también redefinir su perspectiva personal sobre la vida.

Por un lado, vivió el desafío de adaptarse a un rol de trabajo diferente, respondiendo ante una empresa, luego de estar acostumbrada a ser su propia jefa y dictar todo lo que se hacía en su entorno. Esta etapa de adaptación, lejos de ser dolorosa, fue de gran aprendizaje profesional y personal, gracias a la calidez humana de su jefa inmediata, a quien admira por apoyarla en este proceso “con mucha paciencia, mucho entendimiento y mucha humanidad”

También destaca cómo la visión de Fedi, centrada en el aspecto humano, en la creación de herramientas, lazos, facilitar la interacción y el empoderamiento de la humanidad, resonaron profundamente con sus propios valores. Esto volvió más fácil el proceso, ya que trabajar para una empresa con la que comparte propósito, hace que el esfuerzo se sienta natural, agregó.

Actualmente, se siente muy feliz con su trabajo, en el que está cerca de cumplir dos años, y donde ha logrado conocer gente, viajar y entender más sobre Bitcoin y los aspectos humanos en el mundo entero. Esto no le ha impedido estar conectada con sus raíces mexicanas, que orgullosamente mantiene siempre presentes, en especial gracias a lo que describe como una “reapreciación” del significado de ser mexicano, que ha vivido a través de la relación con su prometido, que no es mexicano, y con quien está próxima a casarse.

Apreciar una vida fugaz

Pero más allá de lo profesional, los cambios en su vida durante los últimos años, le han permitido cultivar hábitos que considera más saludables para su equilibrio emocional y que ha integrado a su día a día.

Algunos de ellos son la meditación y el yoga, que llegaron para estar presente consigo misma en una búsqueda, luego de afecciones de salud que vivió tras concluir con su emprendimiento. “Tomé más importancia a estar en sintonía con mi cuerpo, a tomarme ese momento de la mañana, sobre todo, para respirar y estar presente”, destacó.

Un ritual innegociable para Ortiz es el estar presente con su familia y darle prioridad antes que nada. Luego de vivir una pérdida familiar muy dolorosa y afrontar un padecimiento médico de su madre, Ortiz explica que estos eventos la hicieron “aterrizar” en la realidad de que la existencia humana no es eterna, sino un “momento fugaz en la historia del universo”.

“Cuando yo me doy cuenta de esto, empiezo a apreciar más cada momento que vivo, cada logro que tengo, cada sonrisa de mi familia, cada momento que estamos juntos”, enfatiza Ortiz. Es por eso que en su cabeza siempre está como prioridad: “Si algo muy importante sucede con mi familia, eso está antes que nada”.

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