A medida que el ecosistema Web3 alcanza una nueva etapa de madurez, las promesas, la especulación y las narrativas de corto plazo comienzan a ceder terreno ante la necesidad de construir un entorno sostenible basado en el valor real que ofrecen las tecnologías descentralizadas.
Esta transición exige visión estratégica y una comprensión profunda de que, más allá de las tendencias del momento, el verdadero desafío consiste en desarrollar soluciones capaces de atender ineficiencias sistémicas y generar utilidad tangible para usuarios cada vez más expuestos a la acelerada irrupción de la inteligencia artificial.
Bajo este escenario, construir en la industria impulsada por blockchain resulta “mucho más difícil y mucho más valioso” que simplemente participar, según explicó a BTC Techno Magazine la estratega Web3 y especialista en marketing digital, Mariangel García, resaltando que en este sector “el valor real siempre termina ganando”.
«Avanzar en el ecosistema descentralizado exige atender ineficiencias del mundo real con utilidad tangible»
Gracias a su talento, liderazgo y enfoque, Mariangel se ha convertido en una de las mujeres más influyentes a nivel mundial en cripto y blockchain. Conversamos con ella para entender su visión sobre comunidades, construir en la siguiente era del Internet, el rol del liderazgo femenino y conocer más sobre su forma de ver la vida.
Transformando curiosidad en convicción
La trayectoria de García comenzó en la Venezuela de 2016, mucho antes de que el término “Web3” tomara forma. En ese contexto, encontró en Bitcoin no solo una tecnología innovadora, sino una solución inmediata a problemas reales del sistema financiero local, como las restricciones y la falta de acceso.

Aunque su primer contacto fue a través de la minería, su interés evolucionó orgánicamente hacia la investigación y la experimentación para entender el problema de fondo que la tecnología resolvía. El momento decisivo ocurrió al buscar convertir su salario en bitcoin, experimentando de primera mano un sistema de dinero digital eficiente, resistente y sostenible.
Esta experiencia práctica transformó su curiosidad inicial en una convicción profunda, otorgándole una “claridad distinta” para valorar la tecnología más allá de los ciclos de mercado, y enfocándose en la infraestructura como una transformación profunda del sistema financiero.
El valor de construir confianza
Con años de experiencia liderando estrategias en marketing y la construcción de comunidades dentro del sector, incluyendo etapas como figura clave en la expansión de Binance y BNB Chain a nivel internacional, García destacó el valor de construir confianza “en un entorno diseñado para desconfiar”, como la principal diferencia entre el marketing en Web3 y el tradicional aplicado a cualquier otra industria.
Mientras en el mercado convencional “puedes apoyarte en branding, pauta y funnels bastante predecibles”, en Web3 esto no es suficiente, ya que “no estás solo ‘vendiendo’ un producto”, comentó García, resaltando el rol de una comunidad que “valida todo en tiempo real y cuestiona todo”.
La estratega también destacó como punto diferencial la velocidad de un sector que “se mueve a un ritmo mucho más agresivo”, donde todo cambia en semanas, no en años. “Si no entiendes el timing cultural del mercado, te quedas irrelevante muy rápido”, añadió.
Por último, García valoró que en Web3 “el marketing está profundamente ligado al producto”, un punto que, a su juicio, muchas personas subestiman. “No puedes maquillar una mala propuesta con buen storytelling por mucho tiempo”, por lo que “si el producto no tiene sentido, la comunidad lo detecta y te lo hace saber”, agregó.

En la visión de García, la clave reside en orquestar simultáneamente comunidad, producto y narrativa, entendiendo que la comunidad no es solo una audiencia en redes sociales, sino “un sistema económico en movimiento”.
Pregunta: En Web3 se hace mucho énfasis en la palabra “comunidad”, pero, ¿cómo se construye un mercado desde la comunidad? Es decir, ¿cuál es el puente concreto entre tener una comunidad activa y generar adopción real, transacciones, crecimiento medible?
Mariangel García (MG): “La comunidad por sí sola no es el objetivo, es el punto de partida. El error más común en Web3 es pensar que tener gente en Telegram o seguidores en X automáticamente se traduce en adopción, no funciona así. El puente entre comunidad y mercado se construye cuando alineas incentivos con el comportamiento. Primero, necesitas una comunidad que entienda qué problema estás resolviendo. No solo gente ‘activa’, sino gente que realmente vea valor en el producto, ahí empieza todo. Segundo, tienes que diseñar mecanismos claros para que esa comunidad actúe: usar el producto, proveer liquidez, crear contenido, invitar a otros. Si no hay un siguiente paso concreto, la comunidad se queda en un engagement vacío. Tercero, medición, en Web3 todo es trazable: wallets activas, volumen, retención, recurrencia. Si la comunidad no está moviendo esas métricas, no está generando mercado. Y por último, consistencia, no puedes activar a la comunidad solo en momentos puntuales, tienes que construir loops: uso → valor → incentivo → más uso: cuando ese ciclo se sostiene en el tiempo, ahí es cuando pasas de tener una comunidad. A tener un mercado real. Porque al final, una comunidad bien diseñada no es una audiencia, es un sistema económico en movimiento”.
Liderazgo femenino en Web3
Como una de las mujeres más influyentes en el sector, García subrayó que Web3 nació bajo principios de meritocracia y descentralización, lo que permite reconocer el valor sin importar el origen o el camino corporativo tradicional de la persona.

En su experiencia, tanto en Binance como en el Medio Oriente, ha visto a mujeres liderando y tomando decisiones críticas de manera activa en un sector que elimina desafíos para el acceso, pero esto “no garantiza la participación ni el crecimiento” si no se aprovechan estos espacios.
Más que una ausencia de mujeres, García identificó un reto de visibilidad. Considera vital seguir abriendo oportunidades y visibilizar a quienes ya están construyendo, asegurando que el entorno siga premiando el talento por encima de cualquier otra cosa.
En definitiva, concluyó que “Web3 no elimina todas las barreras, pero sí elimina muchas de las excusas”
Construir un camino
García considera que se está abriendo una nueva etapa para las mujeres en finanzas, donde más allá de ocupar espacios y derribar barreras, lo más importante para ella es que se pueda construir un camino para que el talento, los resultados y el conocimiento sean más visibles.
Pregunta: ¿Crees que el rol de las mujeres en el mundo de las finanzas y las inversiones está evolucionando hacia una nueva etapa donde el talento termina imponiéndose a cualquier barrera histórica?
MG: Sí, creo que estamos entrando en una etapa distinta. No diría que las barreras históricas desaparecieron, porque todavía existen sesgos, falta de acceso, redes cerradas y una representación desigual en posiciones de decisión. Pero sí creo que cada vez es más difícil ignorar el talento cuando hay resultados, criterio y capacidad de ejecución. En finanzas e inversiones, el talento siempre ha sido medible de alguna forma: por la calidad de las decisiones, la gestión del riesgo, la visión de largo plazo, la capacidad de leer mercados y construir oportunidades. Lo que está cambiando es que más mujeres están ocupando espacios donde antes no tenían tanta visibilidad, no solo como participantes, sino como fundadoras, inversionistas, operadoras, estrategas y líderes. También creo que las mujeres que ya estamos en estas posiciones tenemos una responsabilidad importante: resaltarnos más, visibilizar nuestro trabajo y romper con la idea de que “no hay mujeres” en estos espacios. Sí hay mujeres. Hay mujeres construyendo, liderando, invirtiendo, tomando decisiones y abriendo puertas. Y al mismo tiempo, hay espacio para muchas más. Creo que la siguiente etapa no debería ser simplemente “más mujeres en finanzas”, sino más mujeres con poder real de decisión: manejando capital, liderando productos, construyendo empresas, definiendo estrategias de inversión y educando a nuevas generaciones. Ahí es donde ocurre el cambio de verdad.

En el futuro, Mariangel espera además que no sea noticia que una mujer lidere un fondo, una fintech o una estrategia de crecimiento global, sino que forme parte de una evolución centrada en normalizar la presencia.
Sueños cumplidos, equilibrio y plenitud
El interés por temas como el dinero, los negocios y la eficiencia siempre formaron parte del interés de García, aún “sin tener todavía todo el contexto técnico”. “Siempre estaba observando y cuestionando cómo funcionaban las cosas y cómo podían hacerse mejor”, señaló.
Sin saberlo, cree que desde antes del 2016, ya estaba “construyendo habilidades y tomando decisiones” que la acercaron a donde está hoy: “viéndolo en retrospectiva, no fue casualidad. Fue una evolución natural de esa curiosidad aplicada a resolver problemas reales, solo que luego la llevé a una escala mucho mayor”.
En esa autorreflexión sobre el pasado, García no duda en señalar que, si pudiese hablar con la Mariangel del 2016, le diría que “confíe en lo que está haciendo, aunque en ese momento no parezca grande”, porque la constancia de “trabajar en algo que realmente disfrute”, será una ventaja a largo plazo.
“También le diría que se quede tranquila. Porque muchas de las cosas que hoy sueña, sí se van a cumplir”, remarcó.
Hoy en día, García se dedica a ser vicepresidenta de crecimiento en un neobanco próximo a lanzarse, y ocupa su tiempo libre invirtiendo, pero no en mercados ni criptos, sino en ella, su formación y lo que la hace feliz. Mientras estudia el impacto de la IA y lee para entender cómo tomar decisiones, encuentra balance en placeres analógicos y sensoriales, como pasar tiempo con familia y amigos.
Para ella, el éxito ha mutado de ser una validación externa o un hito profesional a convertirse en un estado de plenitud y equilibrio.
Pregunta: ¿Qué significa el éxito hoy para Mariangel? ¿Ha cambiado su significado con el tiempo?
MG: “Hoy, el éxito para mí significa plenitud. Es estar en calma, con un sistema nervioso en paz, sintiéndome satisfecha con la vida que estoy construyendo. Es tener relaciones de calidad con las personas que quiero, tiempo para disfrutar y la posibilidad de trabajar en algo que realmente me llena. Y sí, ha cambiado completamente con el tiempo. Antes el éxito estaba mucho más ligado a crecimiento profesional, resultados y validación externa. Hoy sigue siendo importante construir y lograr cosas, pero no a costa de mi bienestar. Ahora el éxito es el equilibrio, es poder crecer sin perderme en el proceso”.
«El bienestar personal y la paz mental representan las verdaderas métricas de éxito a largo plazo»
Tras años con jornadas laborales de 16 horas al día los 7 días de la semana, García aprendió con el tiempo la importancia del bienestar personal, porque “si no cuidas tu energía, eventualmente todo lo demás se rompe”.
Actualmente, se dedica a construir rutinas saludables y sostenibles, que luego adapta a sus responsabilidades, porque “el verdadero crecimiento no es el que te quema, es el que puedes mantener en el tiempo”.